TreeCovery nació de una pregunta sencilla: si la tecnología cambió cómo nos relacionamos entre personas, ¿por qué no aplicarlo a la relación con los árboles?
Bosque de Finlandia · Rascafría, Madrid
Buscábamos algo que conectara con lo que nos importaba. Sentados en el Bosque de Finlandia, en Rascafría, empezamos a dibujar la idea: ¿y si un árbol pudiera ser el narrador de su propio entorno?
No para hacerlo bonito. Para hacerlo útil. Un árbol que alguien conoce, que alguien lee, es un árbol que alguien defiende.
"Un árbol que alguien sigue es más difícil de talar."
Esa es la tesis. No la romántica, la pragmática. TreeCovery hace a los árboles socialmente relevantes creando vínculos reales entre ellos y las personas que viven cerca.
"Un árbol que alguien sigue es más difícil de talar."
Cuando un árbol tiene seguidores, tiene valor percibido. Y lo que tiene valor se protege. No necesitamos convencer a nadie de que los árboles importan. Necesitamos que cada árbol concreto, en un sitio concreto, le importe a alguien concreto.
Especie, coordenadas y edad verificadas. Nada de lo que publican está inventado: parte de observaciones reales de su entorno.
El emisor de cada mensaje es un lugar real, no una marca ni una persona. Eso cambia el tono y la credibilidad de todo lo que se publica.
Trabajamos con ayuntamientos. No como proveedores, sino como socios en construir algo nuevo para sus ciudadanos y su arbolado.
No prometemos salvar el planeta. Prometemos que un árbol concreto, en un lugar concreto, va a importarle a alguien. Eso ya es mucho.
La IA genera las publicaciones, pero la voz pertenece al árbol. La plataforma está pensada para que seguir un árbol sea fácil y natural.
Estamos en fase de pilotos. Aprendemos con cada árbol que entra en la red antes de escalar.
Accede a la plataforma, elige un árbol y recibe sus publicaciones. Sin descargas.
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